Hoy en día, gracias a materiales ligeros como la fibra de carbono y sistemas de ajuste de alta precisión, una prótesis no es solo un reemplazo, sino una extensión de la identidad del usuario. En nuestro taller propio de Ortodeza, combinamos tecnología de vanguardia con un enfoque artesanal.
Tecnología que cambia vidas
El avance en los materiales ha permitido que las prótesis actuales sean drásticamente más funcionales que las de hace apenas una década. Algunos de los pilares de la nueva generación son:
- Fibra de Carbono: Ofrece una resistencia increíble con un peso mínimo, permitiendo un retorno de energía eficiente al caminar.
- Siliconas de Grado Médico: Mejoran la suspensión y el confort del encaje, evitando irritaciones en el muñón.
- Componentes Biónicos: Rodillas y pies con microprocesadores que se adaptan en tiempo real al terreno y a la velocidad del usuario.
La importancia del encaje: El corazón de la prótesis
Por muy avanzada que sea una rodilla o un pie protésico, si el encaje (o socket) no es perfecto, el usuario no estará cómodo. Es aquí donde la experiencia de nuestros técnicos marca la diferencia.
En nuestro taller en Lalín, realizamos una toma de medidas precisa y ajustes manuales hasta conseguir que la prótesis se sienta como parte del cuerpo, minimizando puntos de presión y maximizando la estabilidad.
«Nuestra meta no es solo que el paciente vuelva a caminar, sino que recupere la confianza para retomar sus actividades cotidianas, su trabajo y sus aficiones.»
Acompañamiento en la rehabilitación
El proceso no termina con la entrega de la prótesis. En Ortodeza acompañamos al paciente en la fase de adaptación, realizando los ajustes necesarios a medida que el muñón cambia o el usuario gana mayor movilidad.
¿Buscas una solución a medida?
Ven a visitarnos y conoce cómo trabajamos en nuestro taller técnico. Tu autonomía es nuestra prioridad.

